Salvavidas al SITP

Se firmó otrosí de los contratos que sacará de la crisis al sistema, deudas suman $ 2,7  negocios. Billones.

En la foto: El momento en el que Enrique Quinche Mahecha, gerente del concesionario G Móvil, del SITP, firma el  otrosí. Lo acompaña la gerente de TM, María Consuelo Araújo. Foto: Cortesía Alcaldía.

Después de diez años de provisionalidad, deterioro de la calidad del servicio, la quiebra de dos operadores y problemas financieros de los concesionarios que acumularon deudas por 2,7 billones de pesos con los bancos, se firmó una renegociación de los contratos que permitirá rescatar el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) que a diario utilizan 1,6 millones de personas.

“Desactivamos una bomba de tiempo que era el SITP”, dijo el alcalde Enrique Peñalosa al oficializar la firma que permite modificar los contratos. Aseguró que el sistema estaba al borde del colapso, con riesgo para los pasajeros, los conductores y los transportadores. “Estuvimos a punto de quedarnos sin transporte público”, afirmó.

Las negociaciones entre la Administración Distrital y los concesionarios se prolongaron durante tres años, pero se intensificaron en los últimos ocho meses con el acompañamiento de la Procuraduría, y lograron cuajar en la modificación de los contratos gracias al Plan Nacional de Desarrollo recientemente aprobado. 

Allí se autoriza el uso de fuentes territoriales como el cobro por parqueo en vía, el aprovechamiento económico del espacio público y hasta un 60 por ciento de los ingresos por multas de tránsito, entre otras fuentes, para ayudar en la sostenibilidad financiera del transporte masivo.

En esas condiciones, la administración se comprometió a destinar 1,7 billones de pesos en diez años para financiar el sistema, mientras que los concesionarios deberán reestructurar las condiciones financieras de los créditos que tienen con los bancos, reducir los costos operacionales y controlar el problema de los colados.

 

Se pactó una modificación en el pago de la tarifa al operador, de tal manera que habrá un incentivo por recoger pasajeros. En los actuales contratos se les paga por kilómetro recorrido sin importar el número de personas transportadas.

Sobre este punto el alcalde Peñalosa señaló que esto no tiene nada que ver con el regreso de la ‘guerra del centavo’, porque para una guerra tiene que haber por lo menos dos que estén peleando y esto hoy no existe. “Este es un sistema único de transporte en la ciudad, entonces no tiene ningún incentivo el conductor en estar haciendo una guerra, ni botando los pasajeros en la mitad de la calle ni recogiéndolos en la mitad de la calle, porque realmente no está compitiendo con otro”, agregó. 

Un punto clave de la negociación apunta a mejorar la calidad del servicio, el cual había alcanzado un nivel de deterioro que solo el año pasado llevó a registrar 4.000 quejas de los usuarios porque los buses no los recogían en los paraderos.

Marco Tulio Gutiérrez, vocero de los operadores, dijo que para mejorar el comportamiento de los conductores se necesita de una reingeniería a corto plazo para saber de qué manera se van a comprometer, por ejemplo, para que se cumplan las paradas en los paraderos. 

María Consuelo Araújo, gerente de TransMilenio, explicó que la radiografía de la crisis para los pasajeros se resume en tres datos: el tiempo de espera de los usuarios se incrementó en un 26 por ciento del 2016 al 2017, pues pasó de 13 a 17 minutos en promedio. Eso, en parte es consecuencia de que la flota disponible disminuyó en un 13,5 por ciento del 2016 a la fecha. Muchos buses salieron por daños: cada 2.800 kilómetros se varaba un bus, dijo la funcionaria. 

Por eso, en los nuevos contratos quedará pactada la obligación de una evaluación mensual integral a la calidad del servicio, con indicadores de seguridad vial, regularidad de los intervalos de servicio y satisfacción de los usuarios. “Se construyó confianza entre todos, fue colectiva, pronto vamos a ver los resultados que serán en beneficio de los usuarios”, agregó la gerente.

Estos cambios, según el Distrito, empezarán a ser visibles dentro de seis meses. El alcalde agradeció al Contralor General, al Procurador General de la Nación y a todos los entes de control que estuvieron presentes durante este proceso. 

Los polémicos contratos de concesión del SITP fueron firmados en el 2010 por la alcaldía de Samuel Moreno (Polo Democrático) por 12 años, y ampliados a 24 años como consecuencia de un paro de transporte. El sistema completo debía quedar organizado en 24 meses, pero hoy, nueve años después, el 35 % de las rutas siguen operando con buses viejos que les hacen competencia desleal a los operadores formales. Esos buses viejos fueron convertidos en el SITP provisional en el gobierno de Gustavo Petro.

De los siete operadores que hoy le sobreviven al SITP (Coobús y Egobús quebraron), tres están en reorganización: Masivo Capital, Suma y Tranzit. Los otros operadores son Este es mi bus, Etib y Gmóvil. Las pérdidas anuales de la operación del SITP se estiman en 600.000 millones de pesos.

Con el otrosí firmado con el Distrito, se obliga a chatarrizar los buses viejos y abrir la licitación para adjudicar las rutas pendientes

 FUENTE: EL TIEMPO