- • De acuerdo con la DIAN, las importaciones de autopartes en Colombia crecieron un 3,79% en 2024, alcanzando un valor de USD $3.132 millones, aunque siguen por debajo del nivel prepandemia registrado en 2022, que fue de USD $3.812 millones.
- Asopartes rechaza la iniciativa de aumentar en un 10% los aranceles a autopartes y advierte que esto tendría efectos negativos sobre el mantenimiento del parque automotor, el transporte público y el costo de vida de millones de colombianos.
Bogotá, abril de 2025. La tensión en las relaciones comerciales internacionales vuelve a encender alarmas en la industria motriz. El actual presidente Donald Trump ha reiterado su intención de imponer nuevos aranceles a productos importados, incluidos los provenientes de América Latina, como parte de una agenda de reindustrialización estadounidense. La medida que entrará en vigor próximamente, ha revivido el debate arancelario en Colombia y preocupa a sectores clave como el autopartista, especialmente tras la iniciativa nacional de aumentar hasta en un 10% los aranceles a varios componentes de la cadena motriz.
La Asociación del Sector Motriz y sus Partes, Asopartes, rechaza de manera categórica esta tendencia proteccionista. Según cifras oficiales de la DIAN, en 2024 Colombia importó autopartes por un valor de USD $3.132 millones, un crecimiento del 3,79% frente al 2023. No obstante, esta cifra aún está lejos de los USD $3.812 millones registrados en 2022, lo que muestra una recuperación lenta del sector tras años complejos para el comercio exterior.
“El 85% de las piezas y partes que circulan en Colombia provienen de importaciones. La producción nacional solo cubre cerca del 15%. No tiene sentido castigar al sector con un sobrearancel que va a encarecer el mantenimiento de la flota de transporte, impactando directamente el costo de vida, el transporte público y la canasta familiar”, aseguró Carlos Andrés Pineda, presidente de Asopartes.
Colombia se ha consolidado como uno de los tres países líderes en ventas de vehículos híbridos en América Latina, con un crecimiento del 64,7% en registros de este tipo de vehículos entre enero y diciembre de 2024, según Andemos. Esta tendencia responde, en parte, al acceso a repuestos y tecnologías provenientes de mercados como China, Estados Unidos, India y Brasil, principales socios comerciales del país en el sector autopartista.
Desde Asopartes, se hace un llamado al Gobierno Nacional a analizar con inteligencia y prudencia las decisiones que afectan el comercio exterior. “Un sobrearancel no va a incentivar la producción nacional, simplemente va a subir los costos para millones de colombianos. Esta condición, además, podría revertirse o escalar según el contexto político internacional, como lo estamos viendo con el anuncio de Trump. Es urgente detener esta peligrosa tendencia de proteccionismo sin estrategia de fondo”, agregó Pineda.
El gremio ratifica que Colombia tiene el potencial de convertirse en un centro regional de distribución y comercio de autopartes, aprovechando su ubicación estratégica y el fortalecimiento de sus tratados comerciales. Penalizar la importación en un sector donde la oferta nacional aún es limitada no solo limita la competitividad, sino que también pone en riesgo la sostenibilidad del parque automotor colombiano.